viernes, marzo 18, 2005

Yo y Mis Terapias

ESPEJO - TERAPIA..mirate todas las mañanas, y di q te amas cuantas veces te sea necesario....

RISOTERAPIA...sonrie siempre..aunq tengas ganas de llorar..

GRITO-TERAPIA..sube, como lo hago yo, a la azotea del edifici y grita tan fuerte como puedas, la idea es hacerte escuchar..

PIDE AUXILIO POR EMAIL..si te sientes solo o triste o excesivamente feliz escribele un email a los q amas, a tu amiga (o) o a mi..jejejejejje.

SALIR A TOCAR TIMBRES DE LOS DEPARTAMENTOS CONTIGUOS..eso hice hoy con mis compañeras de oficina, yo me senti estresada por tanto trabajo..y tuve la genial idea de salir a tocar los timbres jajajajaaj claro q luego, tuvimos a aguantar a mas de algun vecino molesto por la situacion...

A BEBER TEQUILA!!! para esto no hay palabras..hay q practicarlo...

ANDALE..HACER EL AMOR TB HACE BIEN jijijijijijiijiji.

y ya por ultimo, ESCRIBIR MENSAJES HOT EN EL LIBRO DE VISITAS DEL SERRANO..jajajaja esto es lo mejor...no creen manitas???



sábado, marzo 12, 2005

Por Los Ausentes de Madrid

Los ojos de ella eran verdes esperanza, pero en ese momento nadie podía verlos. Con la cabeza recostada contra el cristal de la ventana, se dejaba acunar por el vaivén de aquel vagón de tren inundado de bostezos, legañas, cansancio. En sus rodillas apoyaba la carpeta de la facultad, algo roída ya por el paso del tiempo. De pronto, un movimiento brusco la hizo despertar, y sus pupilas se encontraron con las de él, rodeadas de un iris negro como una laguna de onix líquido. Su pelo también era negro, corto, fuerte. Y en su rostro se dibujó una sonrisa tímida y avergonzada. Ella ya no pudo volver a dormirse, pero siguió soñando. Soñaba con escapar del mundo con él, con dejarse agarrar por la cintura y fugarse con aquel desconocido para siempre, lejos del ruido de Madrid, de su prisa, del humo que envolvía las vidas de tanta gente. Y él la miraba como se mira un tesoro recién desenterrado, como se mira al amor cuando se acerca hacia ti subiendo calle arriba.Por megafonía anunciaron la próxima parada y él se levantó de su asiento. Ella sintió como le desgarraban el alma, como se alejaba el futuro que estaba inventando, como se le escapaba la felicidad entre los dedos. Se abrieron las puertas y él bajó, no sin antes mirarla por última vez, con la misma sonrisa tímida y avergonzada.

"Qué tonto- pensó ella- ha olvidado su mochila..."

Dedicado a los ausentes del 11 - M

viernes, marzo 11, 2005

Cuando el Cielo Esta Gris...

Cuando el cielo está gris
Acuérdate cuando lo viste profundamente azul.
Cuando sientas frío: Piensa en un sol radiante que ya te ha calentado.
Cuando sufras una derrota: Acuérdate de tus triunfos y de tus logros.
Cuando necesites amor: Revive tus experiencias de afecto y ternura.
Acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con alegría.
Recuerda los regalos que te han hecho, los besos que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que de ti han emanado.
Si esto has tenido lo podrás volver a tener y lo que has logrado, lo podrás volver a ganar.
Alégrate por lo bueno que tienes y por lo de los demás; desecha los recuerdos tristes y dolorosos, no te lastimes más.
Piensa en lo bueno, en lo amable, en lo bello y en la verdad.
Recorre tu vida y detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez.
Visualiza aquel atardecer que te emocionó.
Revive esa caricia espontánea que se te dio.
Disfruta nuevamente de la paz que ya has conocido, piensa y vive el bien.
Allá en tu mente están guardadas todas las imágenes. Y solo tú decides cuáles has de volver a mirar...

jueves, marzo 03, 2005

Sobre La Muerte

Amigas inseparables desde el principio de los días, la muerte y yo caminamos cogidas de la mano. Me visita en sueños, me invita a sentarme con ella incluso en la vigilia, en la acción cotidiana de mis días.Solo quiere asegurarse de que no le tengo miedo, de que sigo siendo su amiga. Y es que la muerte, amigos, se siente muy sola, todos se asustan y pretenden huir de su frío abrazo. No saben de su oculto calor, ni de su fidelidad amorosa, ni su extraña ternura...Ella vuelve una y otra vez, me comenta, me mira, me dice... y yo le respondo, pienso en ella y siento. Entonces la acepto, le dejo elegir. No lucho, y acepto mi condición de mortal, dispuesta a partir en cualquier momento. Pero una vez he aceptado, ella se despide de nuevo y se va, seguramente, en busca de nuevos amigos. Entonces me doy cuenta de su eterno e infinito regalo, porque de nuevo tengo que asumir y aceptar la vida. Y lo hago con gusto, como algo nuevo. Y reviso mis posibilidades, mis responsabilidades, mis valores.Y quiero, con todas mis fuerzas, vivir plena y conscientemente. Y quiero ser amiga de la vida. Y un día, cuando me visite la muerte de nuevo, y sea la vez definitiva, no quiero dejar un triste rastro de lamentos. Quiero partir y seguir mi camino gozoso, en ese misterioso mundo, tan igual, tan paralelo, que bien conozco, aunque sea en la olvidada trastienda de mi recuerdo.Y como tantas veces, tengo que dar gracias a mi amiga la muerte, porque ella, tal vez sin pretenderlo, me ha ensañado algo de valor incalculable. Me ha enseñado a valorar, a agradecer, y me ha enseñado a amar la vida y a vivirla más plenamente. Eso, inevitablemente me lleva a valorar, agradecer y amar la muerte, con la misma plenitud.Estoy convencida de que lo doloroso, en el lecho de muerte, no es morir, si no descubrir que no hemos vivido. El miedo no es por la separación de lo que amamos, si no por la propia decepción de aquello que, pudiendo, no fuimos capaces de amar. No duele la muerte, sino el dolor reprimido, el llanto no llorado, la alegría no compartida, el amor no amado...Vivir, es despedirse y encontrarse. Morir, es despedirse y encontrarse. Acerquémonos sin temor a conocer, a ser amigos de algo, que al fin y al cabo, es parte de nosotros y, en cierto modo, inevitable. No hay principio sin final, ni final sin principio.

miércoles, marzo 02, 2005

Fragilidad...mi amor para Madrid...

Todo es frágil: tu costumbre de amarme, mi fe, el silencio y la vida que duerme en un vagón de tren. Tu contrato fugaz, la memoria, este hilo de voz, las quimeras que surcan estrechos y este corazón que persigue tu rastro en la alfombra de la habitación.
No es tan frágil el trueno del fúsil, el temor a perderme tus dulces mañanas, tanto dolor. La memoria del banco, el aroma de aceite en el mar, las fronteras de acero para hombres, humo para el capital que regula espejismos y ordena tu necesidad.
Yo soy frágil como un cristal si falta usted a esta cita, mi amor, si el canto se llena de olvido, si el recuerdo se va y ya no ríe conmigo. Quizá no seamos héroes pero aún seguimos vivos y en la crisálida su voz estallará. Y no se quedará inmóvil al borde del camino y hará futuro su fuerte fragilidad.
Es tan frágil el abrazo del mundo y su paz, la promesa desde la tribuna y su empeño por perdurar. Soberbio y resistente es el grito del miedo anunciando el final y la noche que escupen al cielo tantas chimeneas, los disparos de nieve, el rugido de las bayonetas.
Quizá no sea tan frágil tu costumbre de amarme, mi fe, tu voz y tu memoria. ¿Sabes?, quizá me equivoqué. Quizá no sea indestructible el trueno del fusil, tanto dolor, la burbuja que encierra este grito y este temor a saberme perdido, a perderte y perder la razón.
Yo soy frágil como un cristal si falta usted a esta cita, mi amor, si el canto se llena de olvido, si el recuerdo se va y ya no ríe conmigo. Quizá no seamos héroes pero aún seguimos vivos y en la crisálida su voz estallará. Y no se quedará inmóvil al borde del camino y hará futuro su fuerte fragilidad.

Ese es mi amigo...

Para mi adorado Alejandro...


Aquel cuyo apretón de manos es un poquito más firme, Aquel cuya sonrisa es un poquito mas luminosa, Aquel cuyos actos son un poquito mas diáfanos; Ese es a quien yo llamo un amigo. Aquel quien mas pronto da que pide, Aquel quien es el mismo hoy y mañana, Aquel quien compartirá tu pena igual que tu alegría; Ese es a quien yo llamo un amigo. Aquel cuyos pensamientos son un poquito mas puros, Aquel cuya mente es un poquito más aguda, Aquel quien evita lo que es sórdido y mísero; Ese es a quien yo llamo un amigo. Aquel quien, cuando te vas, te extraña con tristeza, Aquel quien, a tu retorno, te recibe con alegría; Aquel cuya irritación jamás se deja notar; Ese es a quien yo llamo un amigo. Aquel quien siempre está dispuesto a ayudar, Aquel cuyos consejos siempre fueron buenos, Aquel quien no teme defenderte cuando te atacan; Ese es a quien yo llamo un amigo. Aquel quien es risueño cuando todo parece adverso, Aquel cuyos ideales nunca has olvidado, Aquel quien siempre da mas de lo que recibe; Ese es a quien yo llamo un amigo.

martes, marzo 01, 2005

Ahora Lo Entiendo...

Siendo niño pertenecí al Movimiento Scout. Ahí nos enseñaban, entre otras cosas, la importancia de la "Buena Acción" que consistía en realizar todos los días actos generosos y nobles, como recoger algún papel en la calle y botarlo en la papelera, ayudar en la casa a lavar platos, cuidar la fauna y la flora, ayudar a alguna persona anciana o impedida a cruzar la calle, etc. Me gustaba mucho cumplir esa tarea.Un día caminaba por una calle de la ciudad de Santiago y vi a un perro tirado en plena vía sin poder moverse. Estaba herido, un carro lo había atropellado y tenía rotas las dos patas traseras, los vehículos le pasaban muy de cerca y mi temor era que lo mataran porque era imposible que él solo pudiera levantarse.Vi allí una gran oportunidad para hacer la "Buena Acción" y como buen Scout detuve el tráfico, me dispuse a rescatar al perro herido y ponerlo a salvo para entablillarle las patas. Yo nunca había entablillado a nadie pero el "Manual Scout" decía cómo hacerlo. Con mucho amor y entrega me acerqué, lo agarré pero me clavó los dientes en las manos. Inmediatamente me llevaron a la Sanidad y me inyectaron contra la rabia, aunque la rabia por la mordida no se me quitó con la vacuna.Durante mucho tiempo no entendí por qué el perro me había mordido si yo sólo quería salvarlo y no hacerle daño, no sé que pasó y no me lo pude explicar. Yo quería ser su amigo, es más, pensaba curarlo, bañarlo, dejarlo para mí y cuidarlo mucho. Esta fue la primera decepción que sufrí por intentar hacer el bien, no lo comprendí. Que alguien haga daño al que lo maltrata es tolerable, pero que trate mal a quien lo quiera ayudar no es aceptable.Pasaron muchos años hasta que vi claro que el perro no me mordió, quien me mordió fue su herida; ahora si lo entiendo perfectamente. Cuando alguien está mal, no tiene paz, está herido del alma y si recibe amor o buen trato: ¡Muerde! Pero él no hunde sus dientes, es su herida la que los clava.Comprende el malestar de las personas que te rodean. Cuando alguien te grita, te ofende, te critica o te hace daño no lo hace porque te quiere mal sino porque está herido, está herido del alma, se siente mal o algo malo está pasando por su vida. No te defiendas ni lo critiques, mas bien compréndelo, acéptalo y ayúdalo. Ahora lo entiendo